Reto observacional: A la caza de tres asteroides

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El Sistema Solar, del que todos hemos oído hablar y del que podemos aprender mucho mes a mes en este mismo portal,  está formado por un número enorme de objetos. Además, innato a la naturaleza humana está nuestro carácter curioso: queremos conocer todo lo que nos rodea y queremos entender todos los fenómenos astronómicos a nuestro alcance, en definitiva, nos queremos conocer cada vez mejor. Así pues, es lógico que, entre todo este afán de saber, hayamos acumulado un buen grado de conocimiento de nuestra vecindad más inmediata (astronómicamente hablando), el Sistema Solar.

Pero claro, para poder conocer algo con tal variedad de objetos como el Sistema Solar, debemos tratar de dividir esfuerzos. De esta manera, surgen las familias de objetos que presentan características comunes. Mercurio, Venus, la Tierra o Marte tienen unas características muy peculiares (pocos satélites, pequeños y rocosos), forman el grupo de los planetas rocosos o terrestres. Júpiter, Saturno, Urano o Neptuno, gigantes gaseosos con muchos satélites, forman otro, el de los gigantes gaseosos. El cinturón de Kuiper, la Nube de Oort, o el conjunto de cometas periódicos, son, por qué no, otras familias en las que podemos dividir nuestro Sistema Solar.

El 30 de junio se celebra el “Asteroid Day”, el día de los asteroides, otra de las familias de objetos en las que podemos dividir el Sistema Solar en el que nos encontramos. Estos objetos, por lo general, se caracterizan por ser objetos pequeños (muy pequeños, algunos de tamaños inferiores a los kilómetros), rocosos y que se encuentran acompañados en su viaje alrededor del Sol por otros objetos similares. Pero no sólo eso, esta familia a su vez se subdivide en familias que presentan características comunes. Así, surgen conceptos como los asteroides troyanos (que preceden y suceden a Júpiter en su órbita), los NEOs (del inglés, “Near Earth Orbit”, asteroides que tienen órbitas que pasan cerca de la Tierra, potencialmente peligrosas) y los asteroides del denominado “cinturón de Asteroides”. Éstos últimos componen un conjunto de cuerpos en órbita estable alrededor del Sol, entre las órbitas de Marte y Júpiter, de los que se estiman unos 2 millones con tamaños mayores de un kilómetro. La influencia gravitatoria de Júpiter hace que, en esta zona, objetos de mayor tamaño que los presentes sean rápidamente desintegrados, siendo así estos cuerpos restos de la formación de nuestro Sistema Solar.

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Familias de asteroides en el Sistema Solar, imagen tomada de Wikipedia. Podemos apreciar los asteroides troyanos que acompañan a Júpiter en su viaje así como los asteroides del cinturón.

De hecho, estos asteroides del cinturón, fueron los primeros asteroides descubiertos, allá por el año 1801, una historia sin desperdicio alguno. Giuseppe Piazzi, astrónomo de Palermo que trabajaba en la creación de un catálogo de estrellas pasaba horas y horas mirando las estrellas a través de su telescopio y tomando precisas medidas de sus posiciones. La posición de cada estrella era medida varios días para aumentar la precisión de sus medidas. Hasta que un día, el 1 de enero de 1801, se dió cuenta de que, o había cometido un error garrafal, o una de estas estrellas (de la octava magnitud) se había movido, con lo que ello suponía: ¡Esta “estrella” debía pertenecer al Sistema Solar! Piazzi y Bode (el de la ley de Titius-Bode que predice la distancia al Sol de los diversos planetas conocidos hasta la época) comenzaron a hacer cálculos para poder determinar la órbita del misterioso objeto, y por lo tanto su distancia. Sus esfuerzos no dieron el fruto esperado. Además, pronto se encontró demasiado próximo al Sol como para ser observado y, por lo tanto, con los escasos datos que hasta el momento disponían había que determinar su órbita para retomar las observaciones una vez que el objeto se alejase (angularmente) del Sol. Una enfermedad que afectó temporalmente a Piazzi y la urgente necesidad de calcular los parámetros de la órbita hicieron que Piazzi mandara sus datos a los grandes astrónomos y matemáticos de la época… y la unión hizo la fuerza.

Fue el joven matemático Carl Friedrich Gauss quién, con los escasos datos a su disposición pero con un nuevo y potente método para calcular órbitas, fue capaz  de determinar la órbita del objeto. Objeto que volvió a ser observado el 31 de diciembre de ese mismo año (1801) en la posición predicha por Gauss. Además, el objeto verificaba la Ley de Titius-Bode y se encontraba entre las órbitas de Marte y Júpiter, exactamente donde faltaba un planeta según esta ley. ¿Sería este objeto un planeta?

El objeto fue llamado “Ceres” por Piazzi, y ni el mismísimo William Herschel fue capaz de vislumbrar su disco, denominándolo, un poco de manera despectiva “asteroide”, ya que su visión a través de un telescopio era completamente idéntica a la observación de una estrella cualquiera, un punto de luz. Así pues, estos asteroides eran puntos de luz que vagaban por el espacio. En 1807 se descubrirían Juno y Vesta, y para 1891 ya se habían descubierto más de 300. El concepto de “cinturón de asteroides” iba cobrando fuerza. El uso de mejores telescopios y la llegada de la fotografía hizo que estos números, así como el conocimiento de estos objetos, creciera exponencialmente hasta nuestros días.

Pues bien, lo que os propongo con este artículo es volver a 1801, jugar a ser Piazzi, Bode o Herschel, coger nuestros telescopios y comenzar la búsqueda de los 3 asteroides que, según mis cálculos (yo voy a jugar a ser Gauss :), deben de ser visibles desde nuestras latitudes durante los próximos 45 días. Estos objetos son Hebe (de magnitud 9.2), Hygiea (de magnitud 9.6) y Harmonia (de magnitud 9.8). Todos ellos objetos pertenecientes al Cinturón de Asteroides y, en proyección, en las constelaciones de Ofiuco y Sagitario.

Como ya podréis haber sospechado por los comentarios anteriores, no esperéis ver más que puntos luminosos que, si los observamos en días sucesivos parecerán moverse con respecto al fondo de estrellas fijas. Vuestra misión será realizar el seguimiento de tantos asteroides como podáis, confirmando si mis cálculos fueron correctos o no. Para su observación he generado algún material que os puede servir de ayuda. A continuación encontraréis unos vídeos (uno por asteroide) en los que podréis ver cómo se mueven los asteroides respecto al fondo de estrellas fijas, poniendo de manifiesto su carácter local. Tras éstos, podréis encontrar tres cartas de localización de los mismos, con las posiciones en las que deberían estar los asteroides en diversas fechas indicadas. Las estrellas que represento en dichos mapas son lo suficientemente débiles como para poder localizar los asteroides sin problemas y así poder realizar el seguimiento propiamente dicho.

Simplemente, con identificar la zona e identificar la posición del asteroide puede ser suficiente, pero me atrevería a deciros que intentéis ir un paso más allá. Coged lápiz, papel y linterna roja. Sentaos cómodamente delante del telescopio y tratad de dibujar el campo de estrellas que rodea nuestros objetos. Con hacerlo la primera noche será suficiente, el resto de noches sólo tendremos que identificar el campo y localizar la nueva posición del asteroide, y digo nueva porque, si todo va bien, veremos que no se encontraba donde noches anteriores, sino en otra posición.

Y esto es todo. Espero que este “Asteroid Day” sirva como excusa perfecta para sacar los telescopios y realizar un tipo de observaciones distintas, menos gratificantes que la observación de planetas o de cielo profundo y más sacrificado (requiere varias noches seguidas), pero que seguro serán de vuestro agrado. Desde el equipo de “El Séptimo Cielo” os deseamos unas muy fructíferas observaciones y esperamos, por qué no, vuestros dibujos tras realizar el seguimiento de estos asteroides.

 

En estos tres vídeos mostramos la posición de los tres asteroides, de magnitud más brillante de la décima, que son observables en los próximos días desde nuestras latitudes. Volvamos a la realidad, las posiciones de los asteroides las he tomado de http://www.heavens-above.com, no son mis cálculos, pero no rompamos la magia y continuemos con las observaciones.

Hebe_zoom

Hygiea_zoom

Harmonia_zoom

Cartas para localizar los tres asteroides propuestos durante los meses de junio y julio de 2017. Estrellas más débiles de la magnitud 3 provienen de la misión de la ESA, GAIA.

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