Astronomía en Andalucía

Observatorio Astronómico Hispano-Alemán de Calar Alto, Almería

Observatorio Astronómico Hispano-Alemán de Calar Alto, Almería

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Observatorio Astronómico Hispano-Alemán de Calar Alto, Almería

El Observatorio de Calar Alto ha supuesto desde 1975 uno de los pilares del avance de la astronomía española y alemana. La calidad de los cielos del sudeste ibérico, las prestaciones de sus telescopios y la renovación continua instrumental y tecnológica mantienen Calar Alto en la primera línea de la astronomía mundial.

El Centro Astronómico Hispano Alemán (CAHA), más conocido como Observatorio de Calar Alto, es una entidad científica dedicada a la observación astronómica constituida por el Reino de España y la República Federal de Alemania. Su estructura legal de empresa (en concreto, agrupación de interés económico, AIE) la convierte en un ejemplo excepcional en el panorama científico y tecnológico español. España y Alemania comparten en igualdad la responsabilidad de la instalación, a través del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en un caso, y de la Sociedad Max Planck (Max-Planck-Gesellschaft, MPG) en el otro.

El observatorio está emplazado en el monte Calar Alto, que con sus 2168 metros de altitud constituye una de las cumbres más elevadas de la cordillera bética llamada Sierra de los Filabres y de Baza. Aunque alberga seis telescopios dedicados a investigación, solo cuatro de ellos son responsabilidad del Centro Astronómico Hispano Alemán, con aberturas de 3.5 m, 2.2 m, 1.23 m y 0.8 m.

Panorama de la cumbre del monte Calar Alto con los telescopios e instalaciones anejas del Centro Astronómico Hispano Alemán. Foto Michel Marcelin (Obs. Astr. Marseille-CNRS)

 

Un poco de Historia

Esta es la estructura organizativa y de gestión del observatorio desde el año 2005. Pero la historia del CAHA hunde sus raíces en otro tiempo, hace ya casi cincuenta años, y ha seguido un largo camino que condujo a la fundación de un recurso científico crucial para la ciencia española.

La comunidad científica y política de la República Federal de Alemania abrigaba en la década de 1960 el proyecto de dotarse con observatorios astronómicos de primera línea mundial. Pero para instalar los telescopios mejores y producir con ellos ciencia de vanguardia hay que colocarlos bajo cielos de primera calidad, un recurso con el que la naturaleza no ha adornado Europa central. De ahí que los especialistas alemanes emprendieran la búsqueda sistemática en pos de los cielos más claros. En los análisis se tuvieron en cuenta ante todo criterios de calidad del cielo, aunque también intervinieron consideraciones geopolíticas y de coste.

Imagen: J. Bonache

 La aventura que acabaría desembocando en la construcción de las instalaciones del Observatorio Europeo Austral en el norte de Chile por un lado, y las de Calar Alto por otro, permitiendo el acceso a todo el firmamento al contar con observatorio en cada hemisferio.

Kurt Birkle, un joven investigador alemán, fue el responsable del durísimo trabajo de evaluar las condiciones de observación en las zonas preseleccionadas. Los resultados de estos estudios mostraban la calidad natural intrínseca del cielo nocturno en Calar Alto que hace de este lugar el mejor en Europa para la observación astronómica. Alrededor de un 70% del tiempo es útil para la observación. La nitidez de las imágenes (medida de la turbulencia, o seeing) es mejor que 0.8 segundos de arco durante la mitad del tiempo. Las condiciones de extinción (trasparencia) también son favorables, con un nivel de afectación por polvo de origen africano inferior al de otros observatorios comparables. Estas estadísticas se mantienen estables a largo plazo, como lo demuestran los datos acumulados durante ya más de cuarenta años.

En 1972 se firmó el convenio por el que se constituía el Centro Astronómico Hispano Alemán, entidad que empezó a funcionar el año siguiente

El estatuto original del Centro Astronómico Hispano Alemán atribuía toda la autoridad y capacidad de decisión a la parte financiadora, Alemania, desde el Instituto Max Planck de Astronomía en Heidelberg (Max-Planck-Institut für Astronomie, MPIA). A cambio la comunidad astronómica española tendría acceso a un 10% del tiempo de uso de las instalaciones.

La creación del Centro Astronómico Hispano Alemán estimuló la creación del Instituto de Astrofísica de Andalucía (dependiente del CSIC), constituido en 1975 en Granada con la intención, entre otras, de extraer el máximo partido a las nuevas instalaciones observacionales hispano-alemanas.

Imagen: R. Hueso

A partir del año 2005 Calar Alto vive una etapa nueva en la que España y Alemania participan en condiciones de igualdad. De entonces data la constitución de la empresa con perfil de agrupación de interés económico, y la responsabilidad del CSIC para la gestión de la participación española. Ya no hay un codirector por cada país, sino un director único elegido con criterios científicos de excelencia. Cada estado aporta la mitad de los recursos y obtiene a cambio el 50% del tiempo de uso de los instrumentos.

 

Las instalaciones, telescopios e instrumentación

Entre sus instalaciones se cuentan laboratorios, oficinas, viviendas, zonas de restauración y administración y un área técnica donde se centralizan diversos servicios como los de calefacción, refrigeración, agua potable, cocheras, almacenes, etc. Pero, por supuesto, las piezas centrales del lugar son los telescopios.

El primer telescopio vio la primera luz en 1975: el reflector Zeiss de 1.23 m de abertura. Aprovechando las infraestructuras, España decidió instalar un gran telescopio de propiedad exclusivamente suya, un reflector de 1.5 m de abertura de fabricación francesa (REOSC) conocido desde entonces en el lugar como «la cúpula española».

Interior y exterior del telescopio reflector Zeiss de 1.23 m de Calar Alto. Fotos: Leonor Ana, Fernando Fonseca, Santos Pedraz.

En 1979 entró en funcionamiento el reflector Zeiss de 2.2 m de abertura. Hay un gemelo de este aparato en el observatorio de La Silla, en Chile.

El telescopio Zeiss de 2.2 m de Calar Alto. Fotos: Santos Pedraz.

En 1980 se procedió a la entrega del telescopio catadióptrico de tipo Schmidt. La cámara Schmidt de Calar Alto, con su placa correctora de 80 cm de abertura (espejo de 1.2 m). Propiedad de la Universidad de Hamburgo. Desde 1998, y al igual que el resto de cámaras Schmidt del mundo, la de Calar Alto está fuera de servicio a pesar de mantenerse en perfecto estado de funcionamiento tanto óptico como mecánico, debido al cese de producción de placas fotográficas por la compañía Kodak.

En 1984 empezó a funcionar el buque insignia del observatorio, el reflector Zeiss de 3.5 m de abertura. Con este aparato España pasaba a albergar uno de los telescopios mayores del mundo.

Los telescopios de Calar Alto brindan un catálogo muy completo de monturas ecuatoriales. En lo que se refiere a diseños ópticos, salvo la cámara Schmidt, los tres telescopios hispano-alemanes y el español de 1.5 m son de configuración Ritchey-Chrétien (similar al Cassegrain, con el matiz de que ambos espejos, el primario cóncavo y el secundario convexo, son hiperbólicos). Los tres reflectores hispano-alemanes se produjeron en las factorías de la rama occidental de Carl Zeiss, en Oberkochen.

En el año 2002 entró en funcionamiento en Calar Alto un segundo telescopio de propiedad totalmente española, el reflector de 0.5 m del Centro de Astrobiología.

Los telescopios de Calar Alto son obras maestras de precisión optomecánica. Baste decir que la repetibilidad mecánica del apuntado del telescopio de 3.5 m, con sus 240 toneladas de masa móvil, es del orden de una décima de segundo de arco. Desde el punto de vista óptico, estos aparatos son tan precisos como los que pudieran construirse hoy día. Sus sistemas electrónicos y de control se han renovado varias veces a lo largo de estos años, implementándose sistemas de control específicos para cada instrumento y necesidad.

Las instalaciones anejas a los telescopios se constituyen a veces, por sí mismas, en generadoras de servicios para el exterior del observatorio. La estación meteorológica o las campanas de aluminizado de espejos han resultado fundamentales para otros observatorios.

 

Al servicio de la comunidad científica

Calar Alto, al igual que otros observatorios semejantes en todo el mundo, ha estado tradicionalmente al servicio de toda su comunidad de usuarios, de forma que cualquier persona que se dedique a la investigación profesional en astronomía en España o Alemania puede solicitar tiempo de uso de los telescopios del CAHA.

La diversidad de aberturas y de instrumentos hace de este observatorio un lugar adecuado para multitud de estudios, desde cometas, asteroides o planetas del Sistema Solar hasta los cuásares más remotos.

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Desde los años noventa se tiende a trabajar en modo de servicio, lo que quiere decir que la plantilla de astronomía de Calar Alto obtiene los datos y los remite a través de la red informática a las personas titulares de tiempo de observación. Este modo de trabajo presenta ventajas múltiples y se aplica hoy a más del setenta por ciento de los proyectos de observación.

La disponibilidad de tiempo para toda la comunidad científica es lo que ha hecho de Calar Alto una pieza central en el gran avance de la astronomía española en estas décadas. Muchos centenares de artículos científicos y de tesis doctorales se han elaborado en España, Alemania y todo el mundo, sobre la base de datos tomados en Calar Alto, o acerca de desarrollos instrumentales dedicados a este observatorio.

 

Desarrollo tecnológico

Uno de los factores que sitúan a Calar Alto en la vanguardia de la astronomía actual es la continua renovación de los instrumentos que se acoplan a los telescopios. Diseñado en la era fotográfica, este observatorio ha participado de manera activa en las sucesivas generaciones de instrumentos de nueva tecnología: fotometría fotoeléctrica, intensificadores de imagen, dispositivos de carga acoplada (CCD), óptica adaptativa, sensores infrarrojos, espectrógrafos alimentados con fibra óptica…

Con la firma del nuevo convenio en 2005,  la ingeniería, la ciencia y la empresa española participan también en el proceso de desarrollo instrumental enriqueciendo su dimensión tecnológica, industrial y de avance científico de forma notable.

 Calar Alto cuenta ya con un espectrógrafo desarrollado íntegramente en España (el instrumento CAFÉ para el telescopio de 2.2 m), y los grandes proyectos instrumentales en desarrollo conllevan una participación española crucial: la cámara infrarroja panorámica PANIC para el telescopio de 2.2 m y el espectrógrafo de alta resolución para la búsqueda de exoplanetas CÁRMENES para el reflector de 3.5 m. Multitud de equipos de investigación y de empresas españolas participan así en estos avances científicos, tecnológicos y empresariales. Calar Alto pasa de ser, como hasta 2005, un laboratorio para proporcionar datos a la ciencia española, a constituir además un laboratorio para el progreso tecnológico.

 

Divulgación

Este observatorio, a pesar de su importancia y de ser anterior a otros muy conocidos en España, resulta poco o nada familiar para el público general, o incluso para el colectivo de aficionados a la astronomía. Por eso desde la entrada del CSIC se ha emprendido una labor de divulgación y sensibilización pública que poco a poco va haciendo que Calar Alto se convierta en referente y seña de identidad de la población circundante en Almería y Andalucía.

Por sí mismo o en colaboración con la Fundación Andaluza para la Divulgación de la Innovación y el Conocimiento (Fundación Descubre), Calar Alto ha organizado visitas guiadas, jornadas astronómicas, producción de imágenes con fines divulgativos o educativos, cursos de formación, exposiciones…

Al mismo tiempo se ha establecido una colaboración estrecha con las autoridades andaluzas para la protección de la oscuridad natural del cielo de Calar Alto, el recurso natural original que hace posible la propia existencia de la instalación. El observatorio ha colaborado con la Junta de Andalucía para elaborar una ley avanzada contra la contaminación lumínica y sigue participando de manera muy activa en su desarrollo y promoción.

 

Para más información y contacto:

Dirección postal: Observatorio de Calar Alto. Centro Astronómico Hispano Alemán. C/ Jesús Durbán Remón, 2-2. 04004 Almeria, España

Email: info@caha.es

Teléfono: +34-950-632500 y +34-950-230988  (oficina en Almeria)

Fax: +34-950-632504

Web: http://www.caha.es/

 

Visitas

El observatorio de Calar Alto ofrece la posibilidad de descubrir sus instalaciones al público general en visitas guiadas, que permiten conocer la historia del Centro, la forma de trabajo en un observatorio moderno así como el funcionamiento de un telescopio astronómico de primera línea. Además, el Observatorio brinda la posibilidad de realizar visitas especiales a estudiantes, investigadores y científicos familiarizados con la astronomía.

Solo con cita previa.

Correo de contacto: visitas@caha.es

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