Volver

24 Abr 2024. Internacional

La Voyager 1 reanuda el envío de actualizaciones de ingeniería a la Tierra

Por primera vez desde noviembre, la nave espacial Voyager 1 de la NASA está devolviendo datos utilizables sobre la salud y el estado de sus sistemas de ingeniería de a bordo. El siguiente paso es permitir que la nave vuelva a enviar datos científicos. La sonda y su gemela, la Voyager 2, son las únicas naves que han volado en el espacio interestelar.

Fuente: NASA

La Voyager 1 dejó de enviar datos científicos y de ingeniería legibles a la Tierra el 14 de noviembre de 2023, a pesar de que los controladores de la misión sabían que la nave seguía recibiendo sus órdenes y que, por lo demás, funcionaba con normalidad. En marzo, el equipo de ingenieros de la Voyager del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en el sur de California confirmó que el problema estaba relacionado con uno de los tres ordenadores de a bordo de la nave, denominado subsistema de datos de vuelo (FDS). El FDS se encarga de empaquetar los datos científicos y de ingeniería antes de enviarlos a la Tierra.

El equipo descubrió que un único chip responsable de almacenar una parte de la memoria del FDS -incluido parte del código de software del ordenador FDS- no funcionaba. La pérdida de ese código inutilizó los datos científicos y de ingeniería. Ante la imposibilidad de reparar el chip, el equipo decidió colocar el código afectado en otro lugar de la memoria del FDS. Pero ninguna ubicación es lo suficientemente grande como para albergar la sección de código en su totalidad.

Así que idearon un plan para dividir el código afectado en secciones y almacenarlas en distintos lugares de la FDS. Para que este plan funcionara, también tuvieron que ajustar esas secciones de código para garantizar, por ejemplo, que todas siguieran funcionando como un todo. También había que actualizar cualquier referencia a la ubicación de ese código en otras partes de la memoria del FDS.

El equipo empezó por seleccionar el código responsable de empaquetar los datos de ingeniería de la nave espacial. El 18 de abril lo enviaron a su nueva ubicación en la memoria del FDS. Una señal de radio tarda unas 22 ½ horas en llegar a Voyager 1, que está a más de 24.000 millones de kilómetros de la Tierra, y otras 22 ½ horas en volver a la Tierra. Cuando el equipo de vuelo de la misión tuvo noticias de la nave el 20 de abril, comprobó que la modificación había funcionado: Por primera vez en cinco meses, pudieron comprobar la salud y el estado de la nave espacial.

Envío de datos científicos

Durante las próximas semanas, el equipo reubicará y ajustará las demás partes afectadas del software FDS. Esto incluye las partes que comenzarán a devolver datos científicos.

Voyager 2 sigue funcionando con normalidad. Lanzadas hace más de 46 años, las Voyager gemelas son las naves espaciales más longevas y distantes de la historia. Antes de iniciar su exploración interestelar, ambas sondas volaron por Saturno y Júpiter, y la Voyager 2 lo hizo por Urano y Neptuno.

El científico Carl Sagan colaboró activamente en las operaciones, y fue quien tuvo idea de producir los discos de oro de las misiones Voyager, que contienen información sobre la civilización humana y su cultura, para un supuesto contacto futuro con otra civilización alienígena.

Últimas noticias publicadas Ver más

12 Mar 2026 | Granada, Murtas
«Planetario» en Murtas (Granada)

«Ciencia al Fresquito primavera» llegará el próximo 2 de mayo a la localidad granadina de Murtas donde se instalará el «Planetario». La actividad tendrá lugar…

Leer más
03 Mar 2026
Descubren evidencias de que las galaxias más pequeñas también practican el “canibalismo” cósmico
El estudio, liderado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), proporciona una nueva vía para entender la naturaleza de la materia oscura. Además, ofrece por primera vez una estimación de la frecuencia con la que las galaxias enanas presentan corrientes estelares.
Leer más
26 Feb 2026 | Cádiz
Elaboran el primer mapa global del flujo de calor de Venus
Esta investigación de la Universidad de Cádiz permite estimar por primera vez la pérdida total de calor del planeta y refuerza las diferencias en la evolución interna de Venus y la Tierra.
Leer más
Ir al contenido