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Fotografía ilustrativa del artículo

Eclipse parcial en Andalucía de 2026: cómo disfrutar del espectáculo sin poner en riesgo tu seguridad ni el entorno

Autoría: Patricia Pérez

Fuente: Trío de Eclipses

Asesoría científica: Víctor de Ory, Real Observatorio de la Armada de San Fernando

eclipse , eclipse solar

Proteger la vista y la piel, utilizar correctamente el material de observación, planificar los desplazamientos y extremar el cuidado del lugar elegido son algunas de las claves para que el eclipse solar del próximo 12 de agosto deje un recuerdo inolvidable únicamente por el extraordinario fenómeno celeste.

3 de agosto de 2026

El eclipse solar del próximo 12 de agosto no solo será uno de los grandes acontecimientos astronómicos del año, sino que marcará el inicio del trío de eclipses, una secuencia excepcional que permitirá contemplar desde España dos eclipses totales de Sol consecutivos, en 2026 y 2027, seguidos de otro anular en 2028.

Miles de personas recorrerán cientos de kilómetros para contemplarlo desde la franja de totalidad, que abarca una banda del noroeste al sureste del país, desde Galicia hasta las Islas Baleares. Otras muchas lo seguirán desde lugares donde el Sol quedará parcialmente oculo por la Luna, como es el caso de Andalucía, donde este año el fenómeno será parcial en todo el territorio. En ambos casos la experiencia promete ser inolvidable, siempre que se disfrute con la preparación adecuada.

Multitud contemplando eclipse

Los eclipses son fenómenos que no dejan indiferente. Momento vivido en el último eclipse anular que pudo verse en Madrid en 2005. Imagen: Luis Jou García / Flickr

Elegir unas gafas especiales para eclipses, certificadas según la norma ISO 12312-2, y utilizar correctamente cualquier dispositivo de observación o fotografía son pasos esenciales para evitar lesiones oculares. Pero también protegerse del calor y la radiación solar en pleno mes de agosto, planificar los desplazamientos ante la previsible afluencia de público o extremar las precauciones para prevenir incendios y minimizar el impacto sobre los espacios naturales.

Porque disfrutar de un fenómeno extraordinario también significa hacerlo sin poner en peligro nuestra salud, la de quienes nos acompañan o el lugar desde el que lo contemplamos.

Cinco errores que no debes cometer durante el eclipse solar de 2026:

  • Mirar directamente al Sol sin gafas homologadas ISO 12312-2
  • Utilizar gafas de eclipse junto a prismáticos, telescopios o teleobjetivos
  • Confiar en radiografías, cristales ahumados, CD, filtros caseros o gafas de sol
  • Retirar las gafas para observar el Sol directamente, aunque esté casi oculto
  • Detener el coche en un arcén o en un lugar no habilitado para seguir el evento

    El mayor riesgo está en los ojos

    La fascinación por observar directamente el Sol no es nueva. Uno de los científicos más influyentes de la historia, el físico y matemático inglés Isaac Newton, llegó a mirar fijamente el astro rey reflejado en un espejo para estudiar el funcionamiento de la visión. La experiencia le provocó alteraciones visuales que le obligaron a permanecer varios días en una habitación completamente oscura hasta recuperarse. Cuatro siglos después sabemos que la radiación solar puede provocar daños irreversibles en la retina, de ahí la importancia de contemplar un eclipse solar con la protección adecuada.

    El peligro no está en el evento en sí, sino en nuestra estrella. La disminución de la luz ambiente induce a bajar la guardia y mirar directamente al Sol, pero este sigue siendo igual de dañino para la vista que en cualquier otro momento, aunque una gran parte de su disco permanezca oculta tras la Luna. En un eclipse parcial, como el que se observará desde toda Andalucía, incluso en aquellas zonas donde el oscurecimiento sea del 99 %, la fina porción del disco solar mantiene una intensidad suficiente para producir lesiones oculares si se contempla sin la protección adecuada.

    En concreto, la exposición directa al Sol puede provocar una retinopatía solar, una lesión fotoquímica grave que afecta directamente a la mácula, la zona de la retina responsable de la visión central y de distinguir los detalles. “Al mirar al sol sin protección, la radiación ultravioleta y la luz azul actúan como una lupa, quemando las células fotorreceptoras y dejando secuelas permanentes”, explica a la Fundación Descubre la oftalmóloga Rosario Liñán, socia de la Sociedad Andaluza de Oftalmología (SAO) y la Sociedad Española de Oftalmología (SEO).

    retinopatia solar

    Retinopatía solar en un hombre de 15 años tras haber observado directamente un eclipse solar. Nótese el punto amarillo en el centro de la fóvea. Imagen: Retina Image Bank

    La especialista asegura haber atendido varios casos de este tipo a lo largo de su carrera, la mayoría coincidiendo con eclipses solares. Lo que agrava el peligro es que la retina carece de receptores del dolor, por lo que la exposición no produce una señal inmediata de alarma. Los síntomas suelen aparecer entre cuatro y doce horas más tarde e incluyen:

    • Visión borrosa
    • Escotomas, pequeñas manchas ciegas o puntos negros en el campo visual que no dejan pasar la luz.
    • Metamorfopsias, visión distorsionada, con deformación de las líneas rectas.
    • Discromatopsia, alteraciones en la percepción de los colores.
    • También pueden producirse queratitis actínicas o quemaduras en la córnea, acompañadas de dolor intenso, lagrimeo y falta de visión.

    Ante cualquiera de estos síntomas, la recomendación es acudir cuanto antes al oftalmólogo. “Las lesiones de córnea suelen remitir con tratamiento, pero la retinopatía con afectación macular es irreversible”, advierte Liñán.

    ¿Quiere eso decir que no podemos mirar directamente al Sol durante el eclipse? “Al igual que para la exposición solar en un día cualquiera debemos usar gafas de sol homologadas con filtros UV, para la observación directa del sol como en los eclipses son obligatorias las gafas especializadas con certificación ISO 12312-2. Todo lo que no sea el uso de protección adecuada no sirve para nada y es un riesgo absoluto de padecer una enfermedad grave para los ojos”, insiste la oftalmóloga.

    Gafas certificadas para eclipse: la única forma segura de mirar al Sol

    Por tanto, si existe una regla que no admite excepciones para disfrutar del eclipse solar del próximo 12 de agosto es esta: mirar directamente al Sol solo es seguro con gafas específicas para eclipses. “Ni las gafas de sol, por muy oscuras que sean, ni los cristales ahumados, las radiografías antiguas, los CD, los filtros caseros o cualquier otro remedio popular ofrecen una protección suficiente frente a la intensa radiación solar y pueden provocar una falsa sensación de seguridad”, explica a la Fundación Descubre el astrofísico y profesor de la Universidad de Córdoba David Galadí, coordinador de la Comisión Científica y de Asesoramiento del Trío de Eclipses.

    Como recogen en la guía específica ‘¿Cómo saber si unas gafas para eclipse son seguras?’, editada por el equipo de trabajo sobre medios de observación, las gafas deben cumplir una serie de requisitos:

    • Indicar la norma internacional ISO 12312-2 o ISO 12312-2:2015, diseñada específicamente para la observación directa del Sol. Según la norma, el filtro debe bloquear casi toda la radiación solar visible, la radiación ultravioleta (UV) y limitar la cantidad de radiación infrarroja (IR) que atraviesa el material.
    • Llevar el marcado CE auténtico, que garantiza que el producto cumple con la legislación europea sobre equipos de protección individual.
    • Nombre del fabricante, advertencias sobre el uso seguro, instrucciones claras de conservación y, en caso de que el material no sea duradero, una fecha de caducidad.
    • Revisar antes de utilizarlas, a contraluz, que los filtros no presenten arañazos, perforaciones o cualquier otro deterioro. Las gafas deben cubrir ambos ojos al mismo tiempo y estar fabricadas sin bordes afilados ni materiales irritantes. Si el soporte es de cartón hay que comprobar que el filtro no se despegue con facilidad.

    La creciente expectación por el eclipse favorece la aparición de productos falsificados, con un aspecto muy similar a los certificados u homologaciones dudosas de fuera de la Unión Europea, de ahí la importancia de comprobar estos puntos.

    Los especialistas recomiendan adquirirlas únicamente a través de tiendas especializadas de astronomía, tanto físicas como online, algunas ópticas y farmacias, y otros distribuidores de confianza recomendados por planetarios, asociaciones astronómicas o entidades científicas. Muchos de estos centros las están vendiendo o incluso regalando. También el Gobierno y el Grupo Social ONCE las repartirán gratuitamente a través de los quioscos de la ONCE y de museos de ciencia, centros de investigación y otras entidades públicas, dentro de una campaña para fomentar la observación segura del eclipse.

    gafas de eclipse

    Los especialistas recomiendan adquirir las gafas de eclipse únicamente a través de tiendas especializadas de astronomía o centros autorizados. Imagen: IGN

    Y tan importante como hacerse con unas gafas específicas es utilizarlas correctamente. Deben colocarse antes de mirar al astro y mantenerse puestas durante toda la observación directa. Lo recomendable es observar el eclipse unos segundos y bajar la mirada, haciendo pausas. Si se utilizan gafas graduadas, las de eclipse deben colocarse por encima. Al terminar igual que al principio, primero hay que apartar la vista del Sol y solo después retirarlas.

    La única excepción se produce para quienes se encuentren dentro de la franja de totalidad. En ese caso, las gafas podrán retirarse únicamente cuando el disco brillante del Sol esté completamente oculto. Durante este breve espacio se hace visible la tenue corona solar, el halo blanquecino que rodea al Sol, algo que no podría contemplarse con las gafas puestas. Pero en cuanto reaparezca el primer destello de luz, deberán colocarse de inmediato.

    Sin embargo, en el resto del país donde el eclipse será parcial, caso de Andalucía, las gafas no podrán quitarse en ningún momento mientras se mire al Sol, incluidas aquellas zonas donde el oscurecimiento alcance el 99 %. “La observación directa puede ser peligrosa no porque se trate de un eclipse, sino porque es el Sol. Incluso un fragmento visible pequeño de superficie solar es capaz de dañar la vista si se mira fijamente. Tan solo durante la totalidad podemos, incluso debemos, admirar el fenómeno sin protección ninguna”, manifiesta el también asesor científico de El Séptimo Cielo.

    Prismáticos, telescopios y cámaras: nunca sin filtros específicos

    Eso sí, los expertos recuerdan que las gafas están diseñadas exclusivamente para la observación del Sol a simple vista y nunca deben utilizarse junto a otros dispositivos ópticos. Quienes deseen contemplar el eclipse con mayor detalle o fotografiarlo deberán extremar las precauciones. Los prismáticos, telescopios, cámaras equipadas con teleobjetivos y otros instrumentos ópticos concentran la radiación solar, que puede atravesar las gafas y causar lesiones graves casi instantáneas.

    La única forma segura de emplear este material consiste en instalar un filtro solar específico homologado en la parte frontal del instrumento, es decir, antes de que la luz entre en el sistema óptico. Colocarlos en el ocular, entre este y el ojo, o improvisar con materiales caseros no ofrece garantías, ya que acumulan el intenso calor que concentra la lente y pueden romperse; el accidente clásico en este tipo de observaciones.

    proyección del eclipse con un telescopio

    Proyección del eclipse solar mediante un telescopio realizada durante el evento parcial registrado en Heidelberg en 2015. Imagen: Santicas / Flickr

    Galadí advierte además de otros riesgos que suelen pasar desapercibidos, como el calentamiento extremo del ocular, capaz de provocar quemaduras, el buscador del telescopio, que debe permanecer tapado o retirado para evitar accidentes, al igual que el objetivo que no se esté usando en unos prismáticos. También recomienda asegurarse de que los instrumentos pueden soportar la radiación solar, ya que algunos telescopios y oculares modernos incorporan componentes de plástico que podrían dañarse.

    En cualquier caso, este tipo de observaciones debe realizarse junto a asociaciones astronómicas o personas con experiencia, que puedan garantizar el correcto uso de los filtros y del instrumental. Durante la fase parcial permite seguir con detalle la evolución del eclipse, distinguiendo la fotosfera, las manchas solares, el relieve del borde de la Luna e incluso, si las condiciones atmosféricas son favorables, la granulación de la superficie solar.

    Qué llevar para disfrutar del eclipse:

    • Gafas homologadas para eclipse (ISO 12312-2)
    • Agua y algo de comida si la observación se prolonga
    • Protector solar, gorra o sombrero y ropa ligera
    • Silla plegable o manta para la espera
    • Repelente de mosquitos si se acude a zonas rurales
    • Teléfono móvil cargado y, si se viaja, combustible suficiente.
    • Si se permanece hasta la noche, algo de abrigo para observar también las Perseidas.

    ¿Y con el teléfono móvil?

    Se podría realizar una fotografía puntual o un vídeo corto con el teléfono móvil. Pero mantenerlo grabando durante varios minutos apuntando directamente al astro o utilizar aumentos elevados puede favorecer el sobrecalentamiento o degradar el sensor. Además, sin accesorios específicos, difícilmente se consiga algo más que un disco blanco sobreexpuesto.

    En lugar de ello, los expertos animan a disfrutar del fenómeno y, si se desea conservar un recuerdo, dirigir la cámara hacia el paisaje o captar el ambiente entre los observadores. “Es mejor dedicarse a vivirlo, pero tratar de retratar el Sol con el móvil sería poco aconsejable, no por seguridad, sino por el resultado”, indica Galadí.

    Seguir el eclipse sin mirar al Sol

    Los prismáticos y telescopios, siempre manejados por personas con experiencia, permiten tanto observar el eclipse directamente mediante filtros solares adecuados como proyectar la imagen del Sol sobre una pantalla.

    eclipse entre la sombra de un árbol

    Los huecos entre las hojas de unos árboles proyectan múltiples imágenes de la fase anular del eclipse solar del año 2005 en Madrid. Imagen: Luis Jou García / Flickr

    Como estos existen otros métodos de observación indirecta, sistemas que eliminan el riesgo para la visión al no mirar directamente al Sol. Además convierten el eclipse en una experiencia compartida, especialmente indicada para familias, actividades educativas o de divulgación, al contemplar simultáneamente la evolución del fenómeno. Aquí sí vale la fabricación casera, desde una sencilla cámara oscura construida con dos cartulinas hasta objetos cotidianos como una espumadera, un colador o incluso los huecos entre los dedos o las hojas de un árbol.

    Una espera bajo el sol de agosto

    La seguridad durante un eclipse solar no termina en la protección de los ojos. Aunque durante unos minutos disminuya la luz ambiental, las temperaturas seguirán siendo propias de un 12 de agosto y la radiación solar elevada. En Andalucía, donde el fenómeno será parcial de principio a fin, quienes deseen seguir toda la evolución permanecerán al aire libre casi dos horas, en pleno verano.

    La guía ‘Recomendaciones para la observación segura del eclipse’, editada por el Ministerio del Interior, recoge una serie de consejos fundamentales para evitar otros riesgos sanitarios:

    • Consultar el índice de radiación ultravioleta, aplicar protector solar unos treinta minutos antes de exponerse y renovarlo cada dos horas.
    • Usar sombrero o gorra, prendas ligeras y transpirables, buscar la sombra y beber agua con frecuencia, incluso sin sentir sed.
    • Prestar especial atención a niños, personas mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades que puedan agravarse con el calor. Nadie debe permanecer dentro de un vehículo cerrado, aunque esté estacionado a la sombra. Los medicamentos también deben conservarse en un lugar fresco, porque las temperaturas elevadas pueden alterarlos.
    • En zonas rurales, parques o áreas próximas a vegetación utilizar repelentes, llevar manga y pantalón largos cuando sea posible y revisar la piel y la ropa al regresar para detectar garrapatas. También recomienda evitar las proximidades de aguas estancadas, donde suelen concentrarse los mosquitos.
    • Una silla plegable o una manta pueden hacer más cómoda la espera, sobre todo en espacios abiertos.

    ¿Hace falta recorrer cientos de kilómetros?

    La seguridad también pasa por planificar adecuadamente los desplazamientos, y valorar si realmente merecen la pena. En Andalucía, donde el fenómeno será parcial en todo el territorio, las diferencias de oscuridad entre unas zonas y otras serán relativamente reducidas. Por tanto, será más aconsejable elegir un buen lugar cerca de casa o del destino de vacaciones, con un horizonte oeste completamente despejado y sin obstáculos para disfrutar del espectáculo.

    Para facilitar esa elección existen herramientas web que ayudan a localizar el mejor punto de observación, como el visualizador de eclipses del Instituto Geográfico Nacional, que permite conocer la trayectoria del Sol desde cualquier ubicación, y el visor del proyecto Trío de Eclipses, que añade una aplicación de realidad aumentada para comprobar si una montaña, edificio o incluso un árbol impedirán contemplar el evento.

    Hay que tener en cuenta que la movilidad simultánea de miles de personas puede generar importantes retenciones, tanto antes como después del eclipse. Máxime cuando la fecha coincide con uno de los periodos de mayor movilidad del año. Por ello, además de evitar desplazamientos innecesarios, los expertos lanzan otras recomendaciones:

    • Planificar con tiempo las rutas y los horarios. En este sentido hay que evitar enclaves con accesos complicados o capacidad limitada, y priorizar aquellos habilitados por las administraciones o entidades organizadoras para gestionar una elevada afluencia de público.
    • Estacionar exclusivamente en espacios habilitados. Detenerse en un arcén para observar el fenómeno supone un riesgo tanto para los ocupantes del vehículo como para el resto de conductores.
    • Es prudente llevar agua, comida, combustible suficiente y la medicación habitual.
    • En zonas muy concurridas pueden saturarse las redes móviles, por lo que los grupos deberían acordar previamente un punto de encuentro por si alguno de los integrantes se separa.
    cartel peligro incendios

    Conviene extremar las precauciones, pues cualquier descuido puede originar un incendio. Imagen: Sr. Ternasco / Flickr

    Igualmente hay que planificar el regreso. Este año existe una buena razón para no iniciarlo una vez concluya el eclipse, ya que la noche del 12 al 13 de agosto coincidirá con el máximo de la lluvia de estrellas de las Perseidas, con condiciones especialmente favorables por la ausencia de luz lunar. Por tanto, siempre que se elija un lugar autorizado y seguro, si puede ser alejado de la contaminación lumínica mejor, merece la pena llevar algo más de avituallamiento, una silla plegable y una manta o ropa de abrigo para prolongar la jornada y observar las estrellas fugaces mientras disminuye el tráfico.

    Especial precaución en espacios naturales

    Muchos de esos lugares elegidos serán, probablemente, espacios naturales. En ellos conviene extremar las precauciones, pues cualquier descuido puede originar un incendio de grandes dimensiones. El eclipse se producirá en plena época de alto riesgo, por lo que está prohibido encender fuego en áreas forestales, arrojar colillas, o utilizar elementos capaces de producir chispas. Tampoco estacionar sobre hierba o rastrojos secos, pues el catalizador y otros componentes calientes del vehículo pueden iniciar la combustión. En ese sentido conviene consultar el nivel de riesgo de incendios antes de desplazarse, para ajustar rutas o evitar zonas con riesgo extremo.

    Los coches no deben bloquear caminos, pistas forestales o accesos utilizados por los servicios de emergencia. La búsqueda del mejor horizonte no justifica entrar en fincas privadas, pisar cultivos, acceder a espacios restringidos o abandonar residuos. Las aglomeraciones también pueden alterar el comportamiento de la fauna, especialmente durante el cambio repentino de luz, por lo que se recomienda mantener una actitud tranquila y respetuosa.

    En definitiva, normas básicas de conservación del entorno para que permanezca en las mismas condiciones una vez concluya el fenómeno astronómico. Para que la huella más visible del eclipse sea únicamente la que la Luna deje, durante un corto espacio de tiempo, sobre el disco del Sol.

    Más información sobre el trío de eclipses en la web http://trioeclipsesandalucia.com/

    Fuentes (texto e imágenes):

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